martes, 30 de noviembre de 2021

Cadillac solitario

 Creo que fue una de las que tocaron de Loquillo el sábado en Los Gallardos

lunes, 29 de noviembre de 2021

Mi vida cambió por ir a Jerez

Desde entonces la amo profundamente 

No hay amor sin admiración

 Gracias por todo el cariño en la muerte de Almudena. Supongo que estar hundido es un modo de seguir enamorado y de empezar una vida con el amor de siempre.

domingo, 28 de noviembre de 2021

lo bueno fue ver Rojo de Kieslowski

estuve buscando qué película ver y me encontré con esta, recordé la trilogía, que hace muchos años vi, aunque no recordaba si la había visto entera o solo algún color, qué color había visto, Azul, Blanco o Rojo, el caso es que Rojo era totalmente desconocida para mí y la disfruté un montón 

solo había un personaje que no me gustaba 

uno que se parecía a ti 

lo curioso de este encuentro

es que yo le pregunto a la mujer si ella es prima de una de mi pueblo y me dice que no e insiste en que nos conocimos en el instituto de Vera, pero yo le digo que yo estudié en Cuevas  

creo que las pocas veces que nos hemos visto hemos tenido siempre esta conversación 

por alguna razón aun sabiendo quién soy me confunde con alguien y a mí me pasa lo mismo 

Llevé a mi hija a Los Gallardos

 Para coger el autobús que va a Almería capital. La parada está al lado de un bar con una amplia terraza y allí estaba actuando un grupo del pueblo. Un espontáneo salió a cantar "Almería" de Manolo Escobar y todos le aplaudimos. Mi hija se subió al bus y yo pregunté si eso lo hacían a menudo o era algo espontáneo. Un chico me contestó que era una casualidad, que lo del concierto no era todos los sábados como yo preguntaba. Me quedé a bailar con el abrigo puesto y el bolso colgando. Saludé a una mujer que luego me dijo que al quitarme las gafas y la mascarilla fue cuando ella me reconoció porque mi nariz era inconfundible. Tienes una nariz inconfundible me dijo. Así que todo el mundo me puede reconocer por mi nariz. Nadie me va a confundir. 

Le cogí de la mano y me puse a saltar, tanta alegría me daba encontrarme con alguien conocido entre un público desconocido. Ella me acogió por un momento pero pronto se fue a saludar a otra gente y luego también a fumar. 

Todo el mundo bebía alcohol. Yo no tomé nada. Bailé un par de canciones más y me fui antes de que anocheciera. 

Pero antes de irme un camarero (eso lo descubrí después) joven y muy gordo me miró mientras yo bailaba y le sonreí y él también me sonrió. 

Cuánta falta de alegría tenemos pensaba decirle, pero me callé para siempre.

Tony jamás se enfadaba, jamás discutía

como si considerara absolutamente inútil tratar de que otra persona compartiera su punto de vista, como si creyera que todas las personas estaban extraviadas y que era pretencioso que un extraviado le indicara a otro extraviado la manera de encontrar el camino. 

Un camino que no solamente nadie conocía sino que probablemente ni siquiera existía.