Presentación del libro "Lucrecia de León". Aburrimiento de discursos. Cuando llegué de la firma del libro no quedaba mucho para comer. Un hombre pelaba chumbos y me comí dos o tres. Conocí a una señora que me repitió no sé cuántas veces que su marido había sido vicedirector del IES de Cuevas del Almanzora. Deseaba tomar una tapa de pescado, pero la cocina ya estaba cerrada. Me vine. Me regañan porque me vine sin avisar. Llego a mi huerto, me ducho y me tumbo a mirar la luna. Le hago una foto y la pongo en mi estado y también te la envío a ti. Me acuesto y repito conmigo, no desear nada, no esperar nada y tolerarlo todo.
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